We are Happy Thinkers

SER FELIZ ES

Para nosotros la felicidad es algo que se escoge día tras día; seleccionamos nuestros pensamientos y los valores que rigen nuestra vida,  con base en ellos nos planteamos objetivos y así podemos decidir qué acciones concretas llevar a cabo para conseguirlos. Desafortunadamente la realidad no es esa para la mayoría de las personas.

Algunos somos parte de una generación a la que se nos dijo que podíamos lograr cualquier cosa que nos propusiéramos; la generación del “vas a ser el o la mejor”; la generación que nació para ser feliz y que cree que va a cambiar el mundo. Todo eso es maravilloso y ha causado grandes logros pero simultáneamente ha generado diversas problemáticas a nivel personal y social.

VERDAD INCOMODA #1

La felicidad no se nos otorga  como polvo mágico de hadas que de repente nos hace sentir y ser mejores 

Muchos de los que fuimos educados así, sentimos en algún momento que la felicidad es un derecho ganado, algo que es otorgado sobre nosotros cómo polvo mágico de hadas que de repente nos hace ser y sentir mejor. Demandamos la felicidad y el reconocimiento por “ser los mejores” por parte de nuestros jefes, nuestra pareja y básicamente de todas las personas en nuestro entorno sin realmente hacer lo necesario para ser verdaderamente mejores y sin sobrellevar las dificultades que ello requiere.

Los medios nos muestran vidas perfectas llenas de playas, arcoiris y atardeceres, en donde, cual unicornios mágicos, la gente sonríe a toda hora;  la gente que sonríe a toda hora, al igual que los unicornios, son maravillosos pero no existen en la vida real. Mientras tanto nosotros, los que si existimos en este mundo real, nos odiamos y nos damos palo con toda a nosotros mismos, nos sentimos perdedores por llorar,  por enojarnos, por sentirnos mal, por tener problemas y por equivocarnos, por no ser capaces de “ser felices” y sonreír a toda hora como la gente “exitosa y feliz” del Instagram. Todo esto causa a nivel personal; baja autoestima, insatisfacción, estrés, depresión  y ansiedad, lo que a su vez genera problemáticas sociales como alta deserción en los estudios, personas que cambian frecuentemente de trabajo, relaciones afectivas superficiales y poco duraderas, falta de estabilidad económica, etc, etc, etc.

A algunos otros les dijeron lo contrario, que sus circunstancias económicas, sociales, físicas, geográficas, entre otras, harían imposible que consiguieran sus sueños y objetivos. Para muchas de las personas educadas de esta manera la felicidad se volvió un asunto matemático,  una fórmula exacta y permanente: al conseguir X lograré ser feliz; al comprar Y podré ser feliz; si me veo cómo Z me sentiré maravillosamente feliz. El resultado de este pensamiento es el mismo: baja autoestima, insatisfacción, estrés, depresión  y ansiedad. 

VERDAD INCOMODA #2

Consiguiendo X, Y o Z siguen habiendo dificultades: la tristeza, las equivocaciones,  los enojos, el cansancio…siguen estando presentes. La felicidad no es el resultado  permanente que nos espera después de conseguir finalmente el dinero, el carro,  a casa, la pareja, la beca, el cuerpo, etc. 

No existen fórmulas exactas para encontrar la felicidad

Este tipo de creencias y pensamientos tienen en común que ninguno se escoge libremente, son creencias de la familia, de la sociedad y del entorno, son pensamientos que se asumen por herencia y hasta por casualidad, al fin y al cabo no escogemos las condiciones y entorno en el que nacemos.

Necesitamos conocernos, entendernos y aceptar esas verdades incomodas para poder empezar a “Pensar Feliz”, porque no se trata únicamente de sentirnos felices, se trata de escoger a consciencia nuestros pensamientos, valores y creencias para poder asumir responsabilidad sobre nuestra felicidad, bienestar y calidad de vida. Se requiere decisión y acción para poder conseguir sueños y objetivos, para ser los mejores, para lograr lo que queremos, para transformar el mundo y para ser felices. 

VERDAD INCÓMODA #3

La felicidad no es pasiva, no surge en un momento de epifanía y descubrimiento que cambia para siempre nuestras vidas, en el que nunca jamás volvemos a sentir dolor o tristeza.

La felicidad es activa, es de hecho una acción en sí misma, un continuo trabajo en progreso.

Diferentes religiones y filosofías advierten que los problemas, el sufrimiento y las limitaciones son partes naturales de la vida, esto es claro también desde la historia y la prehistoria; continuamente estamos buscando evitar amenazas y satisfacer necesidades, nuestro cerebro está diseñado para ello: si una de las necesidades de nuestros antepasados era buscar un refugio para evitar los  peligros, la lluvia y el sol, mantener ese refugio en pie y con las condiciones necesarias para sobrevivir, se convirtió en un nueva necesidad, un nuevo problema a solucionar.

Si el problema hoy es no tener el “cuerpo 10” y se decide solucionar yendo al gimnasio, el nuevo limitante está en levantarse temprano o ir después de trabajar cansad@, estando allá el problema es subirse a la escaladora 20 minutos, luego el problema es hacerlo durante suficientes días para notar los cambios, luego el problema es mantener esos cambios…Cualquier decisión que tomemos trae sus dificultades pero al empezar a actuar “actualizamos” el tipo de problemas que decidimos solucionar. Las palabras claves son decidir y solucionar.

Entre tanto problema, limitantes y amenazas

¿cuándo y cómo podemos decidir ser felices?

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La respuesta está en los mismos ejemplos: Nuestro cerebro nos “brinda” la  sensación de bienestar que llamamos felicidad cuando construimos el refugio, o cuando nos subimos los 20 minutos a la escaladora, cuando logramos solucionar un problema, conquistar un objetivo, evitar una amenaza o superar un límite.

Anhelar una vida libre de dificultades causa sufrimiento porque es algo imposible de conseguir, recuerde que la gente que sonríe a toda hora es como los unicornios, y que la felicidad no es la ausencia de problemas, sino que proviene de nuestra capacidad para solucionarlos y de la libertad que tenemos para escoger aquello que es importante para nosotros resolver.

Hoy podemos escoger nuestros objetivos de acuerdo a nuestros propios valores, pensamientos y habilidades, podemos escoger tener una casa o ser viajeros,  tener un emprendimiento o ser empleados, levantarnos temprano o trasnochar trabajando, tener una familia o vivir solos, etc. No dependemos de lo que nos impone nuestro entorno porque las opciones son cada vez más diversas sobre lo que significa vivir bien o tener éxito, son definiciones subjetivas, por eso debemos pensar, escoger libre y conscientemente lo que para nosotros significa ser feliz.

Esto es mucho más sencillo decirlo que hacerlo, por eso The Happy Thinkers tiene en cuenta cómo funcionamos socialmente y como funciona nuestra mente y cerebro para crear comportamientos, con base en ello diseñamos procesos y objetos que nos facilitan la tarea de “Pensar Feliz”, la tarea de asumir responsabilidad sobre nuestra situación, decisiones y acciones,  entrenando un cerebro más creativo, determinado y feliz, enfocado y reconectado para crear soluciones sobre lo que hemos decidido es verdaderamente importante para nuestra definición personal de éxito y bienestar

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